«Algo maligno viene hacia aquí», La víspera de la fantasía oscura.

…Y continúan las brujas de Macbeth, “Abran, llaves, a quien llame”.

Por: Gani (Carlos A. Guzmán Z.)  Instagram: @gani.silenos 

Y es así como, deseando desvelar lo que espera al otro lado a pesar de que con seguridad no es algo bueno, dejamos abierta la puerta y una sensación, más que el frío, se cuela entre los huesos e inundamos nuestra imaginación de presencias a las que nunca creímos temer.

¿Vamos a hablar entonces de terror? 

Al hablar de fantasía oscura por asociación aparece en nuestra mente la última película del género que nos produjo incomodidad, inquietud, miedo, tal vez incluso fortaleció algún trauma, o aquella de una estética marcadamente gótica o con algún vestigio de la época victoriana o medieval, incluso volcamos la imaginación en personajes habitualmente fantásticos con tintes antiheroicos y siniestros.

La fantasía oscura es ese híbrido medieval que todos dicen conocer pero en todos los tratados se representa diferente. Es ese espacio vacío que debe llenar la imaginación del lector con solo el peso de su nombre. De la misma forma que al hablar de un elfo en términos modernos de fantasía tenemos a los bellos señores y valientes guerreros de Tolkien, o los feos y muy poderosos pequeños de J. K. Rowling. Al final sabemos que algo comparten, pero ¿qué es ese algo que comparte el género y lo separa de las otras muchas ramas?

En los últimos años el espectro de lo fantástico se ha ampliado enormemente debido a la gran cantidad de lectores y público que gusta de este tipo de narrativa y con ello también su clasificación en subgéneros, que facilitan una mejor revisión de sus temáticas para uso de críticos y demás aficionados.

Al género del que hablamos lo han clasificado en la sección de fantasía épica o heroica, a muy duras penas distinguida y separada del género fantástico en la literatura, que engloba un espectro sumamente amplio. Por ende, con tal de clarificar un poco la visión, podemos anotar que la fantasía oscura es catalogada como hermana del género de la Espada y Brujería y de la Alta Fantasía. 

A todo esto, veamos cuáles son aquellos espacios narrativos en donde se nos muestra de una forma u otra eso que llaman fantasía oscura. En esta primera parte nos centraremos en la Literatura, posteriormente en una segunda parte hablaremos de cine y animación, música y videojuegos que se inscriben dentro de este subgénero. 

Literatura

Los primeros en los que pensamos al hablar de fantasía oscura son los muy famosos Hermanos Grimm, con sus Cuentos de la infancia y del hogar. Los antologistas por excelencia de la oralidad medieval, junto a Perrault, lograron plasmar una mezcla de inocencia infantil (aspecto muy recurrente) con el terror presente en la cultura medieval, dando como resultado una mezcla particularmente extraña. 

Seguimos igualmente en las bases mismas de la fantasía épica cuando hablamos del poco reconocido y en extremo importante Lord Dunsany, cuyos escritos, situados en los extremos idílicos de la fantasía y el terror ominoso, influencian el trabajo de autores como Tolkien y Lovecraft, quienes trabajando temas distintos presentan rasgos compartidos entre estos dos géneros en algunos pasajes, situación que provoca que la fantasía oscura a momentos sea una sensación dentro de sus textos. 

Damos un salto importante para considerar a aquellos que, lejos de beber de las fuentes mitológicas, se apropian de arquetipos que en el imaginario fantástico aún al día de hoy siguen siendo siniestros. Dentro de este espacio podemos citar al maestro de Waukegan, Ray Bradbury, entre su repertorio se encuentran libros tales como El país de octubre, El árbol de las brujas y el libro cuyo nombre en inglés inspiró el nombre de este artículo, La feria de las tinieblas (Something wicked this way comes). 

Portada del libro La feria de las tinieblas. Foto: https://www.lwcurrey.com/pictures/162375.jpg?v=1553119194

Este otro espacio del género, aprovecha los rincones de la mente que no conocemos, en donde a pesar de tener protagonistas en el límite de la niñez, vemos temas muy adultos, como por ejemplo: la vejez, la muerte, la toma de decisiones; teniendo como escenario el contacto con personajes siniestros (siguiendo el libro, el hombre ilustrado, el vendedor de pararrayos) ambientaciones opresivas (el vaudeville, el tema de circo y la feria de fenómenos) pero sin dejar de lado el aspecto fantástico en la fascinación por lo desconocido.

Bradbury influenció a uno de los escritores más representativos del género, Neil Gaiman. Con su gran comienzo en el cómic Sandman, Gaiman marcó el terreno al tomar elementos mitológicos y folklóricos como base, reinventando los personajes, entintados a diestra y siniestra con matices que transforman la versión original. El creador de Coraline y Stardust no solo usa estos elementos magistralmente, sino también funde los géneros de fantasía, terror y misterio, haciendo que en sus obras cueste distinguir el posible espacio entre ellos.

Podemos imaginar una línea cuyo centro sea la fantasía oscura y sus extremos sean la fantasía y el terror.

Portada del libro la Torre Oscura, escrito por el maestro del terror Stephen King. Foto: https://images.app.goo.gl/XAsZqXBedhyj347Y7

En uno de los puntos intermedios estaría el maestro del terror, Stephen King, cuyos trabajos como la Torre Oscura, toman tintes fantásticos y se nutren de posibles universos donde no nos enfrentamos al horror habitual que presenta en el resto de su obra. En este mismo espacio y más cercano al mundo infantil está R. L. Stine, el creador de la serie de libros Escalofríos, que recordamos cada Halloween en su versión adaptada a la televisión, en donde vemos igual que en el cuento el “Pueblo Blanco” de Arthur Machen, el aspecto siniestro y fantástico de las leyendas y lo «mágico». 

Finalmente, al otro lado del espectro tenemos un mundo más cercano a la fantasía contemporánea, el creado por J. K. Rowling, donde el aspecto oscuro radica principalmente en el uso de magia, sus implicaciones, dilemas morales y temas cada vez más adultos, así como el genial uso del mundo mitológico.

Por el momento este recorrido histórico nos ha llevado por mundos literarios de la fantasía oscura, pero esto no para aquí: en la segunda parte nos adentraremos en la representación de lo fantástico en otras representaciones culturales como lo son el cine y animación, la música y los videojuegos.

Cine y animación

La primera referencia que nos encontramos en el camino es al director Guillermo del Toro, conocido por películas como Hellboy I y II, La forma del agua y, la representante por excelencia del género, El Laberinto del Fauno. Esta multipremiada película, aparte de ser una de las más conocidas en nuestro idioma, marca la pauta respecto a las producciones de este tipo, poniendo de relieve el uso de criaturas fantásticas y mitológicas, atmósferas tenebrosas, que basándose en producciones anteriores (Sleepy Hollow, 1999) y los cuentos de los Hermanos Grimm deja en el espectador la sensación de presenciar un cuento de hadas macabro. 

Foto: https://pics.filmaffinity.com/El_laberinto_del_fauno-509915061-large.jpg

Podemos citar también al otro gran director que influencia el género, Tim Burton, harto conocido por su cine de género gótico, con sus particularidades de diseño de personajes y escenarios.

Burton bebe directamente del terror para presentarnos un cine que parece dirigido a la población infantil, y decimos parece, porque sus temas nada infantiles causan una impresión verdaderamente fuerte incluso al público adulto. 

Por otro lado, tenemos las producciones de animación. Comenzamos por la que sigue teniendo fama a pesar de los años y es dirigida por Adam Burton, Billy y Mandy, en donde uno de los personajes principales es la muerte personificada que se somete a la voluntad de dos niños, generando situaciones donde la comedia cáustica se apropia del protagonismo, en escenarios comunes del terror. 

Mucho más artística y profunda se encuentra la animación creada por Patrick McHale,  Más allá del jardín (emitida actualmente como una película debido a que es una serie de apenas 10 episodios) presenta a un par de hermanos que terminan perdidos en un bosque y deben regresar a casa, un regreso penoso en circunstancias muy sombrías. 

Por último, tenemos la creación de Alex Hirsch, Gravity Falls, donde nuevamente un par de hermanos deben enfrentarse a situaciones extrañas en una combinación de misterio, fantasía y temas mitológicos, al estar de viaje de verano en casa de su tío, un anciano que pareciera muy normal, pero tiene muchos secretos que esconder. 

Música 

Es característico de la música que, dependiendo del género, nos transporte a lugares que nunca hemos visto, nos presente los instintos de un personaje o nos defina una escena en la mente. Es por eso que hacemos un apartado especial para nombrar a aquellos músicos y compositores en cuyas manos nace la fantasía oscura. 

El primero que debemos tomar en cuenta por su gran repertorio en colaboración con Burton y por los tintes gótico-fantásticos que los caracterizan, es al destacadisimo Danny Elfman, compositor para películas como Sleepy Hollow, Pesadilla antes de Navidad, el mismo Hellboy, entre muchas otras. 

Por otro lado podemos tomar en cuenta a uno de los más conocidos compositores de todos los tiempos y creador del recordado tono fantástico de Harry Potter, John Williams, cuya participación marcó la pauta de la saga para los demás compositores, sin quien probablemente la saga y la magia en general no sería lo mismo. 

Una mención especial debe tener Javier Navarrete, compositor de la espectacular banda sonora de la película El laberinto del Fauno, quien, acorde a la idea de Del Toro, nos sumerge en un universo consistente de fantasía oscura. 

Nightwish, banda finlandesa de metal sinfónico. Foto: http://nightwish.com

Por acá también podemos anotar a una de la bandas más conocidas del metal sinfónico, la finlandesa Nigthwish, especialmente su álbum Imaginaerum, cuyo arrebato de creatividad incluyó realizar una producción fílmica dirigida por Stobe Harju basada en el disco, que de la misma forma que Bradbury en la Feria de las tinieblas, toma el tema del circo oscuro y los viajes de la mente para contarnos una historia de vejez y vida. 

Videojuegos

La infancia de muchos fue definitivamente marcada por la estancia frente a la pantalla, atravesando mundos y recorriendo historias que fascinaban o nos hacían retroceder con miedo. 

Aparte de los mencionados en otros espacios, como Drakengard, Dark Souls y Dragon Age, incluimos acá a Medievil, el juego lanzado originalmente para Play Station One, que hizo las delicias a más de uno con su ambientación gótica medieval y su comicidad al retratar al protagonista como el esqueleto revivido de un museo, el cual afronta los escenarios más “halloweenescos” que se nos pueden ocurrir y con la música de Andrew Barnabas, logran magistralmente completar el ambiente para este estilo.

Llegamos hasta acá para darnos cuenta del espacio que tiene este género, pero sobretodo, por el gran campo a explotar en manos de nuevos creadores, con el fin de que tomando estas influencias inventen a antojo esos mundos extrañamente maravillosos y nos cautiven.

Al día de hoy, podemos decir que estamos tan solo en las vísperas de la fantasía oscura, dejemos la puerta abierta entonces y dejémonos cautivar.

Referencias:

De La Rosa, F (2016) ¿Qué es la fantasía oscura?. Recuperado de: https://sagaemperadordotnet.wordpress.com/2016/03/03/que-es-la-fantasia-oscura/ 

Iborra, O. (2018) La oscuridad de la fantasía oscura. Recuperado de: https://oscariborra.com/la-oscuridad-de-la-fantasia-oscura/

Shakespeare, W (2015). La tragedia de Macbeth. España: Penguin Random House. Vincent, J (2016). La fantasía oscura. Recuperado de: https://lecturonauta.wordpress.com/2016/08/29/la-fantasia-oscura-colaboracion-de-jaume-vincent-excentrya/

Vincent, J (2016). La fantasía oscura. Recuperado de: https://lecturonauta.wordpress.com/2016/08/29/la-fantasia-oscura-colaboracion-de-jaume-vincent-excentrya/

Revista Paréntesis

Revista Paréntesis ofrece un espacio de conversación de diferentes fenómenos culturales con la intención de mencionar diferentes aspectos de sus implicaciones sociales, políticas, ideológicas o su relación con la vida cotidiana y la experiencia personal de cada colaborador.

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